La historia de Carlota

Hoy este blog inaugura una nueva sección llamada “Historias Gatunas“. Por lo cual, poco a poco, en este espacio encontrarán las historias de gatos magníficos que han dejado la huella de su patita en el corazón. Por esta razón, quiero invitarlos a que compartan su historia conmigo y con los lectores de este blog.

La elegida para este primer post, es naturalmente Carlota, quien inspiró este blog y gracias a quien he aprendido tanto del mundo felino.

Ciertamente, la historia de Carlota esta plagada de misterios que aún no he podido develar, pero aún así, es muy interesante. Conocí a Carlota cuando ella contaba con 2 años de vida. Se cree que nació en el 2006. Todo lo que sé sobre sus primeros años de vida es a causa de lo que me han contado otras personas. Cuando me interesé en conocer más detalles sobre su vida me contaron que desde pequeña le gustaba correr a toda velocidad por los techos de los departamentos, que le encantaba meterse en baldes o cajas, acostarse en macetas y cada tanto provocar desde lejos a unos perros vecinos. También, se cree que por alguna razón por bastante tiempo estuvo vagabundeando por los techos o refugiándose con algún vecino. Hasta que un joven que vivía en el mismo complejo de departamentos y al cual no le gustaban mucho los gatos, la adoptó. Aunque, me arriesgaría a decir que la bella felina adoptó a este joven quien, un poco por cansancio, le dió un hogar a esta “gatita del techo” y al mismo tiempo fue nombrada Carlota.Techo-1La primera vez que conocí a Carlota fue en el año 2007 en la ciudad de Tandil (Bs. As.). Recuerdo claramente cómo se subió abruptamente a mi falda mientras yo me encontraba sentada, me tomó por sorpresa y pensé que era una rata, muy gracioso ahora pero en ese momento me asusté mucho. La confusión fue a causa de que el lugar estaba poco iluminado y de que ella era muy pequeña en ese entonces. Puede que todo ello se me haya ocurrido porque en mi infancia, cuando yo contaba con 8 o 9 años, tuve una desagradable experiencia con un roedor subiendo por la botamanga de mi pantalón, la cual puede sonar graciosa en este momento también pero en ese momento fue una experienca bastante perturbadora para mí. Recuerdo claramente las patitas de la “lauchita” trepando por mi pierna. Lógicamente, en el caso de Carlota, luego de darme cuenta, tuve la intención de disculparme con la gatita pero para ese entonces ella ya había desaparecido.

Debido a que han pasado unos cuantos años desde que la conocí, ciertamente, debo decir que por alguna razón yo le agradé desde el principio. Puedo decir esto a causa de que en todos estos años que hemos compartido juntas, la he visto conocer a muchas personas e inclusive darle la bienvenida a algunos viejos conocidos y jamás se ha subido a la falda de nadie que conozca por primera vez. Eso me hace muy feliz.CajasSupongo que una de las razones que me llevaron a encariñarme tanto con Carlota es porque ella es una gata muy divertida que me hace reír. Recuerdo que una vez en verano, mientras estaba tendiendo unas sábanas, dejé la bolsa de cartón en donde guardaba los broches sobre la pileta del patio y de pronto cuando voy a sacar un broche de la bolsa me encuentro con Carlota ahí adentro. Eso me causó mucha risa e inmediatemente fui a buscar la cámara y he aquí la foto.BrochesOtra cosa que a Carlota le gusta hacer es meterse en los recovecos más extraños, una vez la encontré metida en la canaleta del techo y en otra ocasión adentro de una maceta que tenía unas canillas viejas. He aquí las fotos.Canillas-ViejasCanaletaUna de sus particularidades más extrañas, es que no puede dormir en el  mismo lugar por mucho tiempo. Escribí un post sobre el tema, click aquí para verlo. Creo que ello se debe a que durante los dos primeros años de su vida fue una gatita algo vagabunda. Siempre he pensado que la primera vez que le tocó mudarse a un nuevo lugar temía ser abandonada nuevamente, por suerte posteriormente se dio cuenta que no iba a sucederle tal cosa. En momentos en que la veo descansar pacíficamente como ahora me alegro mucho de verla feliz.

Hasta esa época de mi vida nunca había tenido una verdadera amistad con un animalito, de hecho no me parecía posible, pero luego empecé a conocerla más y me encariñé profundamente con ella. Una de las cosas que me ayudó a comprender es que, para la comunicación, no siempre son necesarias las palabras. De hecho, Carlota me transmite un montón de cosas con su expresión y con sus sonidos, aunque no dice una sola palabra en español. Cada vez que vuelvo a casa ella me espera en la puerta y muy contenta me da su mensaje de bienvenida y no podría encontrar algo más significativo que esto.

Como he dicho anteriormente, el haberla conocido me ha permitido aprender muchas cosas sobre ella, sobre mí misma e inclusive sobre la vida. A veces, uno tiene en la mente esa idea errónea que se repite una y otra vez: “Los gatos son egoístas, no tienen sentimientos, etc.”. Pero lo cierto, es que son unos seres muy especiales con una gran personalidad y con la capacidad de elegir a quienes quieren en su vida.

Recuerda que la historia de tu gato también puede aparecer en esta sección, para ello solo debes utilizar el formulario de contacto y poner tu e-mail y en breve me pondré en contacto contigo.

Espero que les haya gustado este artículo y no olviden que pueden dejar su opinión en los comentarios.❤

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